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POSIBLES RIESGOS Y COMPLICACIONES
La técnica LASIK (queratomileusis con láser
de excímero) es un procedimiento quirúrgico,
y como en todas las operaciones, existe un cierto riesgo
de que aparezcan posibles complicaciones. La información
que sigue a continuación hace un repaso de los
posibles riesgos para que todo el mundo pueda tomar
una decisión informada. Todos los pacientes deberían
tener en cuenta que a pesar de los grandes beneficios
que LASIK ofrece, también pueden presentarse
complicaciones
Halo corneal
Numerosos estudios demuestran que la incidencia de halo
corneal es perceptiblemente menor con la cirugía
LASIK que con PRK ("queratectomía fotorrefractiva").
El halo corneal (lo que el doctor ve a través
de la lámpara de hendidura) aparece debido a
la reacción que experimenta la córnea
superficial al ponerla en contacto con un láser.
Un oftalmólogo puede medir la respuesta nebulosa
de la córnea de un paciente debajo de una lámpara
de hendidura, aunque las experiencias de los pacientes
acerca del halo son diferentes. El halo corneal no afecta
necesariamente la visión del paciente, aunque
si es grave puede causar pérdida de agudeza visual.
A menudo el halo corneal disminuye con el tiempo. Los
numerosos estudios que citamos no apuntan la incidencia
de halo corneal como una de las complicaciones estadísticamente
más significativas de LASIK.
Visión reducida en condiciones
de baja visibilidad
(por la noche o en poca luz)
El halo corneal no debe confundirse con la "visión
borrosa" que algunos pacientes experimentan por
la noche o en sitios con poca luz. La visión
reducida en condiciones de baja visibilidad se caracteriza
por algunos síntomas como los reflejos, halos
o destellos de luz que se ven alrededor de los objetos
por la noche o en lugares con poca luz. Aunque estos
síntomas no tienen que interferir necesariamente
en la agudeza visual medida a través del cuadro
del ojo, sí que pueden llegar a interferir en
las actividades diarias de algunos pacientes, así
como en la conducción de noche.
El doctor George O. Waring III afirmó recientemente
que alrededor del 10% de los pacientes sufren problemas
temporales relacionados con la visión reducida
en condiciones de baja visibilidad. Por su parte, el
doctor Daniel Durrie llamó a estos síntomas,
junto con los ojos secos y la visión que a medida
que pasan las horas se va haciendo cada vez más
borrosa, la "tríada LASIK". Estos síntomas
suelen durar de un mes a seis semanas en la gran mayoría
de pacientes, aunque a algunos les duran más
tiempo. Sin embargo, no existe ningún estudio
que demuestre que estos síntomas pueden convertirse
en complicaciones a largo plazo.
La profundidad y el tamaño de la ablación
pueden traer complicaciones relacionadas con la visión
reducida en condiciones de baja visibilidad. Un estudio
llevado a cabo por el doctor M. Alaa El Danasoury evaluó
a 120 ojos de 60 pacientes con miopía utilizando
dos diámetros de la zona de ablación diferentes.
Un ojo de cada paciente tenía una única
zona de ablación de 5'5 milímetros, mientras
que el otro tenía una zona de ablación
de 5'5 mm y una zona de transición de 1'0 mm.
A los seis meses, se comprobó que el 74'1% de
los pacientes percibían más luz en el
ojo sin zona de transición. También se
facilitó un cuestionario subjetivo a cada paciente,
y el 40'7% especificó que percibían más
luz en el ojo sin zona de transición.
Asimismo, en el Estudio de Cirugía Refractiva
sobre LASIK (CRS), que dirigió el doctor J. Charles
Casebeer, se puso de manifiesto que controlar la profundidad
de la ablación podía prevenir complicaciones
que a la larga contribuían a padecer visión
reducida por la noche.
Estos y otros estudios sugieren que si durante la operación
se suaviza el eje de ablación en la periferia
de la zona de ablación por medio de una técnica
multizona y se controla la profundidad de la ablación,
se pueden reducir considerablemente los riesgos de padecer
más adelante visión reducida en condiciones
de baja visibilidad. Cada vez hay más cirujanos
que siguen estas recomendaciones, por lo cual se puede
prever que estas complicaciones van a disminuir progresivamente.
Sin embargo, los avances en la técnica no hablan
del diámetro de la pupila. No hemos encontrado
ningún estudio publicado sobre este tema. No
obstante, sí parece existir una relación
entre los pacientes con pupilas dilatadas y los que
experimentan visión reducida en condiciones de
baja visibilidad, ya que los pacientes con pupilas dilatadas,
si se someten a la cirugía LASIK, están
mucho más predispuestos a padecer después
el problema de visión reducida En los Estados
Unidos, la máxima zona de ablación marcada
para el tratamiento de la miopía es de 6'5 mm
y la máxima para el tratamiento de la visión
de lejos es de 9 mm. Los pacientes cuyas pupilas se
dilatan más, en poca luz, tienen más riesgos
de complicaciones.
El doctor Jonathan Davidorff, en su estudio acerca de
la medida de la pupila, destacó la importancia
de este hecho.
Sin embargo, no todos los pacientes que tengan pupilas
dilatadas van a padecer el problema de la visión
reducida. Actualmente es imposible determinar quiénes
van a padecer a la larga este tipo de complicaciones.
Los pacientes que experimentan destellos de luz y sus
variantes tienen diferentes opciones para su tratamiento,
como por ejemplo utilizar lágrimas prescriptivas
que les ayudarán a constreñir la pupila
durante la noche y así poder reducir los síntomas
característicos de la visión reducida
en condiciones de baja visibilidad. No obstante, esta
solución no es válida para todo el mundo
y a la larga puede comportar muchos gastos. De igual
modo, existe también la posibilidad de hacer
un tratamiento para engrandecer la pupila, aunque no
es adecuado para todos los pacientes. En todo caso,
es el especialista quien debe determinar si su paciente
puede recurrir a esta solución o si bien no es
conveniente que lo haga.
Los pacientes que decidan seguir con este tratamiento
deben someterse a un minucioso examen de la pupila.
Muchos de los especialistas examinan la pupila tanto
en condiciones de poca luz como de luz intensa, para
acercarse lo más posible a situaciones reales
y diarias que vivirán los pacientes. Algunos
especialistas miden la pupila valiéndose sólo
de su experiencia y sin utilizar ningún tipo
de instrumento, mientras que hay otros que prefieren
determinar la medida de la pupila de sus pacientes con
la ayuda de algún utensilio.
Ojos secos
Por lo que hemos podido saber, no hay estudios publicados
adecuados que prueben que existe una relación
entre el problema de los ojos secos y LASIK. Tampoco
hay ningún estudio que demuestre la incidencia
de este problema entre pacientes de LASIK. Sin embargo,
un artículo aparecido en Noticias sobre
cirugía ocular trató sobre
el hecho que algunos oftalmólogos piensan que
sí hay alguna relación entre LASIK y los
ojos secos. Según este artículo, aparecido
el 15 de diciembre de 1999 y titulado "La relación
entre LASIK y los ojos secos merece atención
en AAO-PAAO", durante el encuentro conjunto
entre la Asociación Americana de Oftalmología
(AAO) y la Asociación Panamericana de Oftalmología
(PAAO) en 1999, este tema mereció una atención
especial. También durante el Día de Cirugía
Refractiva de Subespecialidad cuatro miembros del consejo
fundador de LASIK examinaron el tema de los ojos secos.
El doctor Robert Maloney especificó los resultados
de una encuesta hecha a 550 pacientes después
de haberse sometido a la cirugía LASIK. Entre
el cuarenta y el cincuenta por ciento afirmó
haber experimentado ojos secos en algún momento
durante los 3 meses que siguieron a la operación.
El doctor Richard Lindstrom concluyó que, si
bien el número total de complicaciones que se
pueden padecer después de la operación
está disminuyendo, no pasa así con el
problema de los ojos secos, que parece que aumenta en
pacientes que se han sometido a LASIK. Por su parte,
el doctor Roger Steinert estuvo de acuerdo con él
y además ofreció una posible explicación:
los pacientes se someten a LASIK precisamente porque
son personas que no toleran las lentes de contacto,
y esa intolerancia es debida a menudo a que tienen los
ojos secos.
La doctora Marguerite McDonald dio algunas otras explicaciones
posibles a este sujeto:
| |
- el uso de esteroides postoperatorios después
de la operación puede exacerbar el
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problema ya existente de ojos secos. |
- el haber llevado previamente lentes de contacto
puede desgajar la fisiología normal
- los cambios hormonales durante la menopausia o
tomar pastillas anticonceptivas
| |
pueden ser la causa de padecer ojos secos. |
- la operación puede causar ojos secos
por cortar los nervios de la córnea central.
|
Sea cual sea la causa, lo importante es que los cirujanos
deben ser conscientes de este problema y deben ser capaces
de tratarlo. Entre las sugerencias para la diagnosis
se incluye:
- Cuidadosos exámenes antes de la operación
con fluorescentes.
Y algunas sugerencias para su tratamiento:
- Tratamiento postoperatorio con lágrimas artificiales
al menos cada dos horas.
- Insertar gotas en caso de ojos secos graves después
de la operación.
Todos los pacientes deben tener muy en cuenta que los
ojos secos son una de las complicaciones más
importantes que se pueden derivar de la cirugía
LASIK. Los pacientes que han llevado o llevan lentes
de contacto, que están en la menopausia o toman
pastillas anticonceptivas deberían hablar con
su especialista respecto a los posibles riesgos.
Complicaciones intraoperatorias
y postoperatorias
En oftalmología se especifican dos tipos de complicaciones:
complicaciones intraoperatorias (complicaciones quirúrgicas
que tienen lugar durante la misma operación)
y las complicaciones postoperatorias (complicaciones
de curación, que surgen después de haber
acabado el procedimiento quirúrgico).
Complicaciones intraoperatorias (quirúrgicas)
La tabla siguiente resume la proporción de complicaciones
que se observaron según tres importantes estudios
sobre LASIK.
Complicaciones intraoperatorias según estudios
| |
Proporción de complicaciones
|
| Estudio LASIK CRS-USA
(n=1800) |
1'2%
|
| Estudio Emory (n=1062) |
1'8%
|
| Lin & Maloney (n=1019) |
2'2%
|
El 1 de abril de 1998, el Estudio LASIK CRS-USA, que
examinó 1800 ojos, observó dos complicaciones
que aparecían durante la operación debido
al microqueratomo: cortes
incompletos que dañaban el lecho estromal (que
sufrieron el 0'03% de los pacientes estudiados), y el
epitelio dañado (el 0'47%). Dos otras complicaciones
obligaron a los pacientes a abandonar el tratamiento
o a volver otro día, aunque no les causaron pérdida
de agudeza visual: los colgajos eran demasiado pequeños
(en el 0'38% de los pacientes) o demasiado delgados
(0'38%). Todas estas complicaciones mencionadas tuvieron
sólo efectos temporales. Después de tres
meses, los resultados visuales de los pacientes que
sufrieron complicaciones durante la operación
y los de los pacientes que no las sufrieron no mostraban
ninguna diferencia.
En enero de 1999 se publicaron los resultados del Estudio
Emory, en el que se examinaron 1062 ojos y 1530 operaciones
quirúrgicas. El estudio señalaba una proporción
de un 1'8% de pacientes que sufrieron complicaciones
intraoperatorias.
Diecisiete ojos tuvieron que abandonar el tratamiento
ese día por problemas de colgajos. Solamente
3 ojos perdieron dos o más líneas Snellen
de agudeza visual mejor corregida (AVMC).
Y por último, el estudio llevado a cabo por
los doctores Robert Lin y Robert K. Maloney, en el que
se examinaron 1019 ojos y para los cuales se crearon
colgajos por medio de un microqueratomo, señaló
que un 2'2% de pacientes sufrió complicaciones
durante la operación. Sin embargo, no tuvieron
pérdida permanente de agudeza visual a causa
de complicaciones del colgajo.
Complicaciones postoperatorias (de curación)
El Estudio LASIK CRS-USA señaló que un
total de 5'8% de pacientes de LASIK experimentaron complicaciones
durante los tres meses que siguieron la operación
y que no eran derivadas de complicaciones surgidas durante
la propia operación quirúrgica. Entre
dichas complicaciones destacan: edema de la córnea
(0'6% de los pacientes), cicatrices en la córnea
(0'1%), defectos persistentes en el epitelio (0'5%),
destellos de luz significativos (0'2%), malestar o dolor
permanente (0'5%), epitelio en la entrecara (0'6%) y
residuos en la entrecara (3'2%). Es importante señalar
que estos residuos (partículas metálicas
retenidas, hilar, etc. debajo del colgajo) casi nunca
dañan la salud o la visión del ojo.
Ninguna de estas complicaciones llevaron a la pérdida
de dos o más líneas de AVMC, y no hubo
ningún caso de infección entre los pacientes
estudiados.
Agudeza
Además, el CRS estudió 754 ojos que no
fueron tratados por astigmatismo. Ninguno perdió
dos o más líneas de AVMC. 106 de estos
pacientes afirmaron haber perdido entre una y dos líneas
de visión durante los tres meses entre la operación
y la visita de la post-operación. De los 106,
69 recuperaron AVMC al tercer mes después de
la operación y no necesitaron ninguna operación
adicional. Muchos de los 36 restantes recuperaron AVMC
algún tiempo después.
Riesgos más comunes en
los primeros casos de un cirujano
Complicaciones señaladas por
Vidaurri-Leal (n=500)
| |
Primeros casos
(n=200)
|
Casos siguientes
(n=4800)
|
Complicaciones durante
la operación |
4'5%
|
0'87%
|
Complicaciones después
de la operación |
38'8%
|
7'98%
|
Pérdida
de BCVA
|
3'0%
|
0'81%
|
En 1998, en la Academia Americana del Día de
la Oftalmología de Subespecialidad, el doctor
Jésus S. Vidaurri-Leal presentó el estudio
titulado "Complicaciones en 5000 operaciones LASIK",
en el que se decía que existe una curva de aprendizaje
respecto a la cirugía LASIK. Lo dividió
en dos categorías: sus primeros 200 casos, llevados
a cabo en 1995, y los 4800 siguientes. Entre los últimos
4800 casos de este cirujano, menos del 1% de pacientes
experimentaron complicaciones intraoperatorias. Y en
lo que a complicaciones postoperatorias se refiere,
el 7'98% tuvo problemas, y el 0'81% experimentó
pérdida de agudeza visual. Estos casos los compara
con el 4'5% de complicaciones durante la operación,
el 38'8% de después de la operación y
el 3% de pérdida de agudeza visual que experimentaron
sus primeros 200 pacientes.
Complicaciones intraoperatorias según el Estudio
Lin & Maloney
(n=1019)
Primeros casos
(n=100)
|
Casos siguientes
(n=600)
|
Últimos
casos
(n=300) |
| 6'0% |
2'3% |
0'3% |
El estudio llevado a cabo en febrero de 1999 por los
doctores Lin y Maloney tuvo en cuenta 1019 ojos, y también
demostró una curva de aprendizaje en cirugías
refractivas que se utilizaban colgajos engoznados. Este
estudio señaló un 6% de complicaciones
durante la operación en los primeros 100 ojos,
comparado a un estadísticamente mucho más
bajo 2'3 % en los 600 siguientes. En los últimos
300 ojos, la proporción de complicaciones bajó
hasta un 0'3%.
Otros riesgos
Hay otros riesgos que se recogen en estudios anteriores
a 1995, como daños en la córnea que llevan
a cicatrices permanentes de la córnea o hinchazones,
párpados inclinados, intolerancia a las lentes
de contacto o malestar persistente. La mayoría
de estas complicaciones se daban durante la operación
y como la tecnología del microqueratomo ha mejorado,
estas complicaciones de la cirugía LASIK han
disminuido. Y según los investigadores, a medida
que los instrumentos utilizados vayan siendo más
sofisticados, las complicaciones tendiran a continuar
disminuyendo.
En el 99% de los casos el microqueratomo funciona bien
y no se presentan problemas. Sin embargo, en un pequeño
número de casos pueden surgir complicaciones,
que están íntimamente relacionadas con
la experiencia del cirujano. Como conclusión,
se puede decir que cuando se adquiere la suficiente
experiencia las complicaciones son excepcionales y el
LASIK es un procedimiento seguro.
El riesgo de infección es de menor al 0,1% de
los casos .
Las infecciones pueden ser tratadas con limpieza de
la córnea y antibióticos.
En un 1% de casos se puede producir en el epitelio corneal
una epiteliopatía, que retrasa la recuperación
visual total, solucionándose siempre con más
tiempo.
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